Donde están?
Hoy me he puesto a reflexionar un poco, acerca de los amigos, los amigos de toda la vida.
Ahora tengo 20 años y en tanto tiempo creo que se debe conocer a mucha gente, algunos para bien, otros para mal, y otros, solo están ahí, sin dejarse notar.
Con suerte y dedicación las amistades perduraran, pero no todos la tenemos, cuesta mucho mantener una amistad verdadera a flote, pero creo que se puede lograr… Pero el hecho de creer que se puede logar, no me salva de perderlas, muchas veces por falta de tiempo, por faltarnos al respeto, y a veces por causas externas.
A los 5 años de edad tuve una amiga llamada Griselda, delgada, morenita y con su cara de fuchi, era extraño verla sonreír, pero a veces lo hacia. Estábamos juntas en el kinder, y era nuestra lucha constante contra los niños que nos gustaban, pero no podíamos decir nada; recuerdo que solíamos jugar a los “Gatos Samuráis” (una caricatura de aquellos tiempos). Iba muy seguido a su casa, era hija de unos amigos de mi padre y madre. No le he visto en unos 8 o 10, solo la vez que la vi en la para del bus, pero creo que no me conoció, lo ultimo que supe de ella, fue que estaba estudiando psicología y tenia pensado conseguir una beca en cuba para medicina…
En 5º año de primaria conocí a Sandra, era de clase media alta, presumía mucho sus juguetes, solía gritar mucho y estaba muy enamorada de Emmanuel, era el hijo de la subdirectora del que todas estábamos enamoradas, pero como nadie se animó, lo reclamo como suyo (jajaja); nuestra amistad duro solo un año, ella se tuvo que ir a vivir al país vecino, después de unos meses volvió, pero solo de visita, no la he vuelto a ver.
En la secundaria me comencé a llevar más con Zaira, la conocía desde la primaria, nos hicimos buenas amigas, todos la veían como medio rara, y era solo que era medio roquerilla, pero no era tan rara como parecía; recuerdo que nos mal viajábamos con canciones de coldplay, the stocks, y placebo; aun cuando entre a la preparatoria nos seguíamos viendo, mas delante la falta de tiempo y las amistades muy distintas nos separaron, lo que supe de ella es que salía con una chico 2 años menor que ella, quería dejar la escuela, porque sentía que no servia para estudiar, eso me extraño demasiado, porque era demasiado liberal, y siempre fue muy inteligente, tanto en la escuela como a la hora de tomar la mayoría de sus decisiones…
En segundo de preparatoria me empecé a juntar con Daniela, a ella ya la conocía de la primaria y secundaria aunque no nos llevábamos, si nos hicimos amigas mas nunca me inspiro la suficiente confianza, hasta la fecha de vez en cuando la veo.
Bien como no sentía la suficiente confianza con Daniela, recurrí a Lizeth, mi vecina, siempre fuimos amiguitas, pero hasta la prepa fue que nos contábamos todo sin salir corriendo a chismearle a la otra amiguita lo que nos había contado, todo súper bien, era rara una pelea entre ella y yo, hasta que por una falta de respeto por ambos lados la relación de amigas trono; después de eso “arreglamos las cosas”-y lo digo entre comillas, porque en realidad se volvió una relación muy vacía, falsa y de compromiso, hasta la fecha seguimos así, haciéndonos pend*#&@...
Ariana, ella fue mi amiga de siempre, la conozco desde muy pequeña, recuerdo una fotografía donde estamos en una carriola casi pelonas, de lo pequeñas que estábamos…
Tuvimos rachas buenas y malas, recuerdo que el extrañarla me hizo quererla mucho, ella vivía cerca de casa, pero cuando entro a la primaria se cambio de colonia, y yo a esa edad subirme a un bus era como emprender una aventura suicida porque no sabia si regresaría, así que se me hacia que estaba lejísimos, y cuando venia la disfrutaba al máximo, después regreso a la colonia, pero no por mucho tiempo, cuando entro a 2º de secundaria se tuvo que marchar a otra ciudad, por problemas familiares, ahí si que la extrañe, ya no eran minutos de distancia los que había entre ella y yo sino horas, aunque manteníamos contacto por teléfono y la fui a visitar una vez….
Volvió, pero solo unos meses, después de fue al país vecino, y ahora si que para no volver, la visite una vez y ella vino pero solo unos días, desde mis 16 años no la veo, la extraño muchísimo, y me duele mucho su historia, me hubiera gustado que fuera diferente… Recuerdo, que a veces imaginaba antes de dormir, que me salían alas y que me iba volando a verla platicábamos toda la noche, y volvía al amanecer sin que nadie se diera cuenta, hubiera dado muchas cosas porque eso, hubiera podido pasar…
Ahora en la universidad, tengo una amiga nos platicamos muchas cosas y se que puedo confiar en ella, Sheira, espero conservar su amistar para toda la vida, porque es una persona que vale mucho la pena, aunque no suelo decírselo, pero la quiero mucho.
LOS CHICOS-ANDRES CALAMARO
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